Él es impulsivo. Toma decisiones como un huracán.
Rápidas, concisas, violentas, dolorosas.
Pero por que él es así.
Vive y siente a la misma vez.
Y lo hace rápido, impulsivamente, como si se derritieran los segundos.
Por eso, cada día le duele más la cabeza desde que le dijo "Olvídame".´
Le dolía porque todo su cuerpo la pertenecía,
y en realidad, el que se enamora no es el corazón,
sino el cerebro.
Pero prefirió olvidar.
Aunque no le guste dormir solo,
y menos sin su olor.
Pero él no es de reir si no siente alegría,
ni de dar besos cuando no le quieren,
ni de aparentar que no quiere cuando se muere por sus caricias.
Y era insostenible.
Hablar con ella, pensando cosas que no decías.
Soñar con ella, imaginando cosas que no harías.
Todo.
Así que zanjó el asunto de la mejor manera que supo.
Cortante y con una primera herida
que no sabía si curaría algun día.
Isla.
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Cartas en mi buzon rojo.