24 de octubre de 2012
Marc salió de casa, poco faltó para un portazo. Sosteniendo el cigarrillo con los labios, abrió el viejo todoterreno y condujo hacía la carretera secundaria que unía su casa con el pueblo. Camille se quedó en mitad del salón, dónde él la había dejado con la palabra en la boca. Despues de algunos segundos de crispación, se calmó. La vida le había enseñado a ser paciente, a dar tiempo y libertad a la gente; y eso es lo que necesitaba Marc. Si tiene que volver, volverá. Por todo lo que hemos compartido y compartimos, por todo lo que hemos vivido y vivimos.Y eso solo lo decide el tiempo.
¿Dónde te has llevado el amor? ¿Cómo conseguiste deshacerte de él tan fácilmente? ¿Piensas en mí? Podías haberme dejado la receta del olvido colgada del frigorífico, por ejemplo, por mucha prisa que tuvieras. O la de como seguir para alante. O la de cómo volver a confiar en otra persona.
Pero estás, estabas y estarás demasiado ocupado, haciendo mejores cosas, conociendo mejor gente a la que no le importarás ni la mitad que a mí. Y algún día espero que te des cuenta, que no hay nada peor que hacer daño a los que les importas. Un día espero que te arrepientas, pero no deseo que te sientas como me siento yo, eso no se lo deseo a nadie, ni siquiera al que lo causó. Ese día espero tener ya una vida construida sin tí, espero no necesitarte y tener la fuerza suficiente como para decidir lo mejor y mas conveniente. Quiero que la persona a la que yo quería tenga la mejor de las vidas posibles, pero no se si la actual se la merece. Quiero no creer que las personas cambian tanto, pero me lo has servido en bandeja.
¿Que cómo me siento? Esto es un recordatorio para el futuro. Yo siempre pensé que la gente exageraba, pero no, es un vacío inmenso por dentro. No se dónde, pero por dentro. Son como punzadas en el pecho y no poder respirar cuando me viene tu recuerdo. Es preguntarse una y otra vez mil preguntas de las que aún dudo si tendré algún día respuesta. Es no saber si podré confiar en alguien o querer tanto a alguien. Es incertidumbre, es dolor ( mucho dolor) sin saber cómo curarlo. Es impotencia y decepción. Odiarse a uno mísmo, y amarse al mismo tiempo. Es mirar las vías del tren y pensar si tirarse, aunque después te rías de tus propios pensamientos. Es pensar si merezco la pena. Es dudarse a uno mismo. Es recordar, recordar, recordar y no poder pararlo. Es llorar sin descanso. Es incredulidad. Es dolor.
Pero estás, estabas y estarás demasiado ocupado, haciendo mejores cosas, conociendo mejor gente a la que no le importarás ni la mitad que a mí. Y algún día espero que te des cuenta, que no hay nada peor que hacer daño a los que les importas. Un día espero que te arrepientas, pero no deseo que te sientas como me siento yo, eso no se lo deseo a nadie, ni siquiera al que lo causó. Ese día espero tener ya una vida construida sin tí, espero no necesitarte y tener la fuerza suficiente como para decidir lo mejor y mas conveniente. Quiero que la persona a la que yo quería tenga la mejor de las vidas posibles, pero no se si la actual se la merece. Quiero no creer que las personas cambian tanto, pero me lo has servido en bandeja.
¿Que cómo me siento? Esto es un recordatorio para el futuro. Yo siempre pensé que la gente exageraba, pero no, es un vacío inmenso por dentro. No se dónde, pero por dentro. Son como punzadas en el pecho y no poder respirar cuando me viene tu recuerdo. Es preguntarse una y otra vez mil preguntas de las que aún dudo si tendré algún día respuesta. Es no saber si podré confiar en alguien o querer tanto a alguien. Es incertidumbre, es dolor ( mucho dolor) sin saber cómo curarlo. Es impotencia y decepción. Odiarse a uno mísmo, y amarse al mismo tiempo. Es mirar las vías del tren y pensar si tirarse, aunque después te rías de tus propios pensamientos. Es pensar si merezco la pena. Es dudarse a uno mismo. Es recordar, recordar, recordar y no poder pararlo. Es llorar sin descanso. Es incredulidad. Es dolor.
23 de octubre de 2012
8.00 Beep Beep Beep. Camille arranca el telefono de la mesa y pulsa botones al azar mientras hunde la cara en la almohada y se vuelve a tapar.
8.05 Beep Beep Beep. Medio en sueños y medio en el mundo real, con cara de muy pocos amigos le manda una mirada furtiva al móvil, y se regala a sí misma 10 minutos más de descanso.
8.15 Beep Beep Beep. Ya no puede retrasarlo mal, y anda cual zombie hasta el baño, para luego volver a la cama
¿Que hago ahora?- se pregunta a sí misma. Sabe que, en realidad, tiene toda una lista de cosas que hacer en la mesilla de noche esperando a ser tachada, pero la ignora. Camille se tumba e intenta no seguir pensando. Pensar duele en ocasiones. Pensar en él, es insoportable.
Desde aquel 16 de Octubre, no hace más que ir cuesta abajo. Se ríe de si misma al pensar que no sabían cuando había empezado su relación, sin embargo había una fecha clara e irreversible. Punzada en el pecho.
Últimamente, esas punzadas parecían perseguirle. Últimamente, su memoria ( que nunca había sido demasiado buena) se había convertido de repente en excelente en cuanto a él se trataba.
Eran tantas las preguntas que rondaban su cabeza: ¿Cómo y porqué se acaban las cosas de repente? ¿Cómo se supera la decepción? ¿Y la tristeza? ¿Dónde reside el sentimiento si no en el corazón ( puesto que este solo bombea sangre)?...¿Volverá?.
¿Volverá? ¿Volverá? ¿Volverá? ¿Volverá?.
Camille sabía la respuesta, era simple y constaba de dos letras: una n y una o. Pero Camille también tenía esperanza, esperanza que ella no sabía en vano. Y la esperanza solo conlleva más decepción.
8.05 Beep Beep Beep. Medio en sueños y medio en el mundo real, con cara de muy pocos amigos le manda una mirada furtiva al móvil, y se regala a sí misma 10 minutos más de descanso.
8.15 Beep Beep Beep. Ya no puede retrasarlo mal, y anda cual zombie hasta el baño, para luego volver a la cama
¿Que hago ahora?- se pregunta a sí misma. Sabe que, en realidad, tiene toda una lista de cosas que hacer en la mesilla de noche esperando a ser tachada, pero la ignora. Camille se tumba e intenta no seguir pensando. Pensar duele en ocasiones. Pensar en él, es insoportable.
Desde aquel 16 de Octubre, no hace más que ir cuesta abajo. Se ríe de si misma al pensar que no sabían cuando había empezado su relación, sin embargo había una fecha clara e irreversible. Punzada en el pecho.
Últimamente, esas punzadas parecían perseguirle. Últimamente, su memoria ( que nunca había sido demasiado buena) se había convertido de repente en excelente en cuanto a él se trataba.
Eran tantas las preguntas que rondaban su cabeza: ¿Cómo y porqué se acaban las cosas de repente? ¿Cómo se supera la decepción? ¿Y la tristeza? ¿Dónde reside el sentimiento si no en el corazón ( puesto que este solo bombea sangre)?...¿Volverá?.
¿Volverá? ¿Volverá? ¿Volverá? ¿Volverá?.
Camille sabía la respuesta, era simple y constaba de dos letras: una n y una o. Pero Camille también tenía esperanza, esperanza que ella no sabía en vano. Y la esperanza solo conlleva más decepción.
22 de octubre de 2012
Soy obrero y albañil.
Construyo edificios, construyo sueños. Sueños para parejas, familias, jubilados, solteros. Le doy vida a las ciudades, techo a las personas. Pinto las fachadas de colores vivos. Cuido los marcos de las ventanas exteriores. Borro algunos graffitis, a otros quiero darles más color y hacerlos mas grande. Obedezco órdenes. Subo y bajo de andamios, ando sobre tejados. Tengo las manos agrietadas, secas, grandes y ásperas. Yeso en cada poro. Un mono azul que acabará por ser mi propia piel.
15 de octubre de 2012
What's love but a second hand emotion.
Who needs a heart,
when a heart can be broken.
Por favor, que alguien me saque de este pozo
de lodo y desechos, que yo sola no salgo.
Me han cortado las manos, y cuando abro
la boca para gritar solo me entra más mierda.
when a heart can be broken.
Por favor, que alguien me saque de este pozo
de lodo y desechos, que yo sola no salgo.
Me han cortado las manos, y cuando abro
la boca para gritar solo me entra más mierda.
6 de octubre de 2012
Aparqué el coche en el arcén de aquella carretera secundaria.
Me puse el gorro de lana y respiré hondo antes de abrir la puerta, dejando que
aquel frío glaciar me agrietara cada centímetro de piel sin cubrir.
Cerré la puerta y empecé a caminar rápido. En contra del viento que me empujaba,
como avisándome que debía volver por dónde había venido.
Esta vez nadie me iba a parar. Estaba sola. Y estaba casi segura de que no habría nadie
en unos 25 km a la redonda. Sino más.
Eso es precisamente lo que buscaba. Separarme. Si pudiera tirarme del planeta,
saltar a un agujero negro, a un asteroide, a un anillo de júpiter o una estrella apagada; lo haría.
Pero en vez de eso, estaba adentrándome en un bosque. Me gustaba imaginar que era un bosque virgen
pero en este planeta ya no queda nada así de único e intocable.Y si lo fuera, ya estaba yo ahí para arruinarlo.
Seguí andando sin fijarme mucho en mis alrededores. Sin casi pensar. Solo con prisa.
Con prisa por llegar a dónde ni siquiera yo sabía.
Aquella masa de árboles y vegetación se hacía cada vez mas espesa, y me resguardaba cada
vez más de aquel viento gélido, hasta que se hizo como un segundo abrigo.
Y me sentí como en casa, allí, tan aislada.
Me puse el gorro de lana y respiré hondo antes de abrir la puerta, dejando que
aquel frío glaciar me agrietara cada centímetro de piel sin cubrir.
Cerré la puerta y empecé a caminar rápido. En contra del viento que me empujaba,
como avisándome que debía volver por dónde había venido.
Esta vez nadie me iba a parar. Estaba sola. Y estaba casi segura de que no habría nadie
en unos 25 km a la redonda. Sino más.
Eso es precisamente lo que buscaba. Separarme. Si pudiera tirarme del planeta,
saltar a un agujero negro, a un asteroide, a un anillo de júpiter o una estrella apagada; lo haría.
Pero en vez de eso, estaba adentrándome en un bosque. Me gustaba imaginar que era un bosque virgen
pero en este planeta ya no queda nada así de único e intocable.Y si lo fuera, ya estaba yo ahí para arruinarlo.
Seguí andando sin fijarme mucho en mis alrededores. Sin casi pensar. Solo con prisa.
Con prisa por llegar a dónde ni siquiera yo sabía.
Aquella masa de árboles y vegetación se hacía cada vez mas espesa, y me resguardaba cada
vez más de aquel viento gélido, hasta que se hizo como un segundo abrigo.
Y me sentí como en casa, allí, tan aislada.
1 de octubre de 2012
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