25 de febrero de 2011

Sweet home Alabama.

 "Quiero ir a Alabama. Quiero montarme en un camion y conducir mientras me ajusto la gorra y abro mi camisa, dejando al aire libre esa camisa vieja de tirantes y todas las ganas de quemarme con el sol, de bañarme en un lago cualquiera y de tocar la guitarra alrededor de un fuego."


- Hey, honey, come here Ally.
- Jeez, leave me alone, Jack, and go back home. I'm gonna stay here a couple more minutes. Good night - she said turning her back to him.


He started walking away, but instead of getting into the truck, he hid behind a tree next to the fire. He was not surprised when she started to sing the old song they once. He knew her so well. People definitely do not change even when twenty years passed away. Not the deepest things in you. He looked at her, his little Ally. That shirt used to look so big on her and now, in twenty years ( maybe more, or maybe less) she had sudden filled all the space with her new woman shape. She looked older, but not less beautiful. She never was a perfect woman, nor with make up or tight clothes. Not the type of woman in the cities are usually called perfect, but for Jake, she was the most amazing woman ever. She did not need all those things. She could be cooking and with the hair in a mess, dirty with flour or mud all over her jeans, and still smiled and light up the whole place, wherever she was. A doubt born inside him. Did she think the same way about him?
Ally was looking at the fire as if this had something to tell her. As if the flames could solve anything, no matter how complex it was. She smiled when she thought about it. This was not easy to solve. A sudden smell came into her nose. His smell. Jack's smell. How hard was to forget that. All the little details when they are stuck in your head and seem not want to leave. She remembered how his arms used to hug her when they were alone. But he left, he did not even ask her if she wanted him to stay. He used to be more clever, she thought. And then, she heard the noise of a little tree branch that broke under some boots just behind her.



24 de febrero de 2011

Leo se levanto del sofa, desde el cual no habia prestado ninguna atencion a la serie que llevaba en la pantalla media hora. Sin decir una palabra a la familia que le hospedaba, cruzo el salon en silencio y subio las escaleras hacia el atico. Sin pensar mucho, mas como una automata, abrio las cortinas de aquella ventana grande a la cual habia hecho tantas fotos aquella mañana. Luego se tumbo en la cama de al lado y con los audifonos es los oidos, pulso una lista de reproduccion cualquiera en aquel pequeño ipod que le habian regalado algunos meses atras. Le salio algo de country que la chica de su nueva familia le habia metido alli. No cambio de cancion. Estaba quieta, mirando a traves de la ventana toda la cadena de montañas que la rodeaba. Y la nieve. Quizas nunca veria tanta otra vez. Pero su mente no estaba blanca como la nieve que estaba captando sus ojos. Estaba creciendo. Pero no en el sentido de altura. Sino, como le decia muchas veces su padre, y le habia enseñado su madre, de cabeza. De persona.
Y no sabia si estar alegre o no, porque a veces crecia de estar tan sola, y la cabeza le pedia alguien con quien hablar.
Y ahi es cuando Adam aparecio. Nunca habian hablado de verdad, solo era un amigo de el chico con el que ella vivia. No era feo, pero tampoco era guapo. Parecia amable, aun asi. Ojos bonitos desde luego. El subio y se tumbo con ella. Sin ninguna atencion, con audifonos tambien en los oidos. Ella algunos minutos despues le quitaria un casco y empezarian a hablar. De diferencias y de relaciones. No amorosas. Y amorosas. De porque cuando te enamoras pones corazones en cualquier sitio. Si con el corazon no te enamoras. Tendrias que poner cerebros. Pero claro es mas dificil de dibujar. El le dibujo un cerebro, uno bueno y bonito, contodos sus recovecos y ella volvio con su musica. Habia echado tanto de menos hablar, que le habia sentado bien. Pero solo eso, en un par de dias le veria en el instituto y habrian olvidado todo los dos. Las palabras, que como muchos dicen, se las lleva el veinto. Y que viento mas frio hacia alli aquella noche.

16 de febrero de 2011

Con el ceño fruncido, pense una vez mas en que palabra podria describir aquello que queria contar. ¿Como se podia expresar toda aquella impotencia que le recorria las venas? Pero no, decir impotencia seria demasiado facil. Demasiado poco, simple. Me daban ganas de cojer un cuadro y con rojo, de dolor, de pasion, de amor e incomprension, pintar en un lienzo blanco, muy blanco. Despues llevarselo a su casa, llamar al telefonillo y cuando se creyera que me voy a arrodillar otra vez, darselo y mandarla a la mierda. Mas de quince canciones la hice. QUINCE. Y hasta el dia que se lo conte todo, pensando que lo entenderia y me daria al menos una oportunidad de enseñarle todo dentro de mi, me lo tuve que guardar. Ahora me pregunto que narices vi especial. ¿Como se reia? Hay mil risas, y seguro mas especiales que la suya repiquetadora en mis oidos. ¿ Su forma de ser y expresarse? Tengo que admitirlo, era buena actriz y sabia donde darme en los puntos para hacerme sentir que nuestro amor era bohemio. Especial. ¿ Porque quiero algo especial si con lo normal me basta y me sobra, si solo quiero una chica graciosa, maja, que no este demasiado mal, que se siente en mis rodillas y me de un abrazo mientras sonrie con picardia? Ah, eso es quizas lo que ella hacia y a nadie mas se le habria ocurrido. Hablarme por los ojos. Pues anda que no hay de esas por el mundo, te digo yo que pronto encuentro una ¿eh? Y ni una cancion mas a ella. El sobre con las QUINCE ya esta en su buzon, pero no va a haber una numero dieciseis, ni un contacto con su nombre en mi telefono.


Y mientras Mister Boheme la dejaba salir de su mente, tocaba su ultima cancion al piano como si fuera el cuerpo de la chica a la que una vez habia querido.

15 de febrero de 2011

El chico de lo tipico que no tenia nada de tipico.

Hay un dicho que a Leo siempre le ha encantado.
"People are not perfect, except when they smile." Y es que, inevitablemente, le veia toda la razon. ¿Que cara no es mas bonita cuando sonrie? Y encima, ahora se lo podia adjuntar a Nick. El chico que siempre sonreia. Pero no de forma falsa, por eso no era tipico. Aun asi, no solo su sonrisa era bonita. Sus ojos azules tenian algunas partes mas claras y le parecian a Leo las nubes que tanto le encantaban.
A los dos segundos de empezar a pensar en el de nuevo, Leo se puso seria. Muy seria. Casi como triste.
Habia soñado con el aquella noche. Y no es que el sueño hubiera sido malo, sino que no se haria realidad.
Leo sabia que otros ojos tenian cautivados los azules de Nick. Aquella chica era todo lo que el querria tener, y despues de haberla tenido durante algun tiempo y ella se cansara, Nick ahora la echaba de menos.
Leo le entendia. Aquella chica era verdaderamente una buena opcion. Pero Leo habia llegado a la conclusion de que era tonta. Tonta

9 de febrero de 2011

Antes de lanzarte a mi cuello, preciosa
deberias saber que he cortado ya mas de una rosa,
que sus espinas contra mi no valen nada,
porque puedo mas que el corazon de una enamorada.

Y no seas mas simpatica, que aun somos extraños
te pido perdon en adelanto, por si al final causo daños.
Deja las lagrimas a un lado, que yo solo te traigo sonrisas
y yo cuando viene la tormenta, me escapo y convierto en brisa.

7 de febrero de 2011

Por ti se me fue el aliento.
Me salvaste parte de los pulmones,
porque hubo mil cigarros que no me fume
porque estaba ahi, mirandote.
Y todo el dinero que no gaste,
porque en vez de estar tomandome
cervezas frias en la terraza de cualquier
bar, estoy aqui, admirando cada uno
de tus movimientos.
Ya sabia yo, que TU, eras bueno para mi.

6 de febrero de 2011

Stranger 1.

      I do not like odd numbers. Neither one, five, seven or nine. I do not mind three. Maybe that is why I decided that the coach’s number where this stories all happen would be the coach number 207. Two plus seven equals nine. Seven minus two equals five. Maybe I’m  thinking too much about it, and there is no reason.

    The coach 207 was red and had two black lines, one bigger than the other, under the edges of the big windows. When you stepped in the stairs to get in the train, a beautiful blonde young woman would smile at you and ask for your ticket. Once checked your seat, she would manage a big smile again with perfect white teeth followed by a sweet “Welcome aboard”. The seats were also red, but more kind of a dark red, and very comfortable. You could feel how the cushion shrunk under your weight. Then, after all the exhausting rushes you had to survive to get there in time, you would fall asleep and not even wake up when the wheels started to run. Your sleep would be deep and your dreams great.

    And then, is when you real trip starts. You do not know what is going to happen on the next six months, but I, I do know it very well, and your reactions too. And I will write it to the lectors as best as I can.

    The first day, you thought you were still dreaming. Your only wish since you were a kid, and now it is becoming true. “Ain’t that amazin?”-says a voice in your head. And you cannot stop smiling. After reading a little bit your new book, talking about dystopias, eat a couple dishes that the smiling blonde has offered you and before you have time to think about something else, you fall asleep again. And your dream is the best start to this new story, because is where all starts. You dream about a specific day, about 17 years ago, when your sixth birthday was coming and your “papa” asked what you wanted for present. Your answer surprised him, because he had never been a guy who left his mind had dreams and wishes. “Dreams only will disappoint you” he used to say. But when you said, “ Papa, the only thing i want is an egg, he smiled and then asked you why. What you said next did really surprise him and left him with wide open eyes, thinking about how to make his son’s wishes come true. You, little traveller, asked for an egg of a flying horse. You wanted to take care of him until he got enough strength to fly with you on his back. That made you ask also for a barn made by “Papa”. You were so young you did not even realize that it was not possible until you saw the sad look on you father’s eyes. Your mother then called me from the kitchen, knowing about all the conversation, and your father followed you in the wheelchair.
Vieux.