30 de noviembre de 2011
Yo todo esto te lo dedico a tí. Mi cumpleaños, nuestro aniversario, el cielo, mi pelo, el corazón, mis dedos, mi boca, la ropa que con desenfreno me quitas, mis sueños, mis ideas, fantasías y libros favoritos. Mi almohada es tuya, y mi cama, las nubes que tanto adoro, mi música y el frenesí. Mis sonrisas, todas, mis bromas, cosquillas y latidos, mi presión arterial e hiperglucemia son todas por tu culpa.
29 de noviembre de 2011
Demasiado bienestar me aburre. No me excita ni entusiasma, ni deprime y motiva, y sobre todo no me inspira. ¿Sobre qué escribo? ¿Cubertería de plata y diamantes de 4 kilates? Quizás podría sacar un relatín, sobre uno de mis ahora doscientos pretendientes, pero solo estaría mintiéndome a mi misma. Son pretendientes de mi herencia. Quizás puedo contarles sobre mis guardaespaldas y como me protegen allá dónde voy, o cómo no tengo que pagar dondequiera que voy, ¿porque quién me dice a mí que no? También puedo hablar de fiestas elegantes, vestidos de seda importada del lejano oriente y ropa interior de terciopelo que no puedo compartir con nadie que mi familia no acepte. Podría contar tantas cosas aburridas, tantas no desgracias pero a la misma vez la mayor de todas, una vida perfecta y organizada, según el ideal que propone esta sociedad.
13 de noviembre de 2011
honey, si supieras lo solo
que está este colchón sin ti,
no te habrías ido
dejando el frío abrazándome aquí.
honey, no te haces una idea
de lo desastre que soy,
decepciono a todo el mundo
y no se ni qué quiero, ni a dónde voy.
honey, estoy perdida
y no se que hacer
llevo tiempo queriendo salir
o morir y volver a renacer.
honey, me preguntor
en dónde y con quién estarás
porqué esto te pareció tan malo
y si algun día quizás me amarás.
honey, I'm your bee,
but I guess it did not matter to you
and you left me.
7 de noviembre de 2011
Sometimes it lasts in love, but sometimes it hurts instead.
Y creías que ellos lo eran
al confesarte enamorados lo que se prometían
pero no eras sino tú la ingenua
que de envidia morías.
al confesarte enamorados lo que se prometían
pero no eras sino tú la ingenua
que de envidia morías.
1 de noviembre de 2011
'ella es mi chica, y es una mujer de verdad'. Quería que Don se volviera
loco por sus caderas y que no pudiera resistir mirar de reojo aquellas piernas
que no solo eran de hueso, aquellas entre las que él estaría algunas horas más tarde.
Pero mientras aquello no ocurriera, y Don siguiera comiéndose con los ojos a
la chica de la esquina con los labios rojos, la sonrisa grande y huesos marcados,
Sena seguirá preguntándose sinsentidos durante horas delante de un espejo.
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