27 de diciembre de 2009

Un susurro
No vuelvas...
Pero sabe que eso pasará,
que su deseo no se va a cumplir tan fácilmente.
Despues de tanto tiempo
los recuerdos, y menos las personas,
no se esfuman así, como si nada.
Fue un: él o yo.
Tuvo que ser así, si no seguiría todo
como siempre, como antaño,
y eso no lo podía permitir.
Simplemente quería seguir viviendo,
¿es eso pecado?
No, pero aunque lo fuera ya daba igual,
hace años que dejó de tener fe ciega.
Total, rezar o no rezar, le seguía
doliendo igual.
Hay decisiones que se toman
en muchos años,
otras en apenas algunos segundos.
Esta fue una de las últimas.
Muerte.
Un escalofrío.
Y otra vez:
Él o yo.
Algunos la llamarán cobarde,
otros egocéntrica, a mi se me
ocurre agotada, cansada,
pero nada de esto la exculpa.
De noche, cómo no, pasó todo.
¿Por qué? Fácil; la oscuridad
atrae otros miedos, y esconde
el miedo a matar, a hacer daño.
Y así a oscuras, ella le envió un
simple mensaje quedando
en la parada de autobús.
Sí, allí donde se se cruzaron sus
miradas por primera vez.
Sí, allí donde ella recibió el
primer mensaje bonito que nunca
iba a ser superado.
Sí, allí donde comenzó a añorarle.
Media hora después,
ya nada tenía sentido.
Él, confiado como de costumbre,
se vistió con su mejor ropa,
se miró en el espejo
y volvió a practicar aquella
sonrisa seductora.
Ella volvía a caer.
Pero lo que no sabía, es que era
él quién iba a caer esa noche.
Pero caer muerto.
Llegó a la parada cinco minutos
antes.
Ella llegó un poco más tarde.
Sencilla. Bufanda larga. Bolso grande.
Ojos rojos y un pañuelo mojado encima
de la nieve recién caída.
¿Me hechabas de menos?-atacó con
su practicada sonrisa.
Exageradamente.- contestó ella acercándose en
un amago de abrazo, clavándole el
cuchillo en el estómago, cerca del ombligo,
con una puntería asombrosa.
¿Qué haces?-Susurró él con los ojos
muy abiertos y una mano sobre la
herida sangrante.
-Quererte demasiado.
Años después ella olvidó su rostro,
su cuerpo y todo lo que antes le hacía
infeliz, pero ahora tenía grabadas
las gotas de sangre en la
inmaculada nieve y sus ojos grandes
formulando una pregunta
que nunca encontró respuesta.
Islavengativa.

25 de diciembre de 2009

Al menos ahora nos miramos sin volver la cara.

Quédate otro día, no estemos tan distantes.

Pero métete directamente en la cama.

Quizás es que ya no hay nada de que hablar.

Yo no confundí jamas amor y pasión.

Y lo nuestro, sabemos bien lo que es los dos.

Ni contigo ni sin tí.

Su pelo color zanahoria destacada en medio

de todo aquel barullo.

Sus rizos entre el pelo liso de tantas chicas

parecían olas en medio del mar.

Y el vestido naranja vivo con alguna llama

roja se hacía notar por encima del negro,

azul oscuro y blanco de los demás.

Ella era la chica del pelo color zanahoria.

O mejor dicho, mi chica del pelo color zanahoria.

Y sí; estoy y estaba y seguramente estaré

orgullosísimo de que ella sea mía.

Que ella quiera que solo yo toque sus rizos,

y la quite su elegante vestido naranja.

A ella le gusta que acaricie su piel con

lunares y pecas, y que la bese.

Y , claro está, yo seguiría así hasta

que ella no quisiera más.

Yo, incansable e impredecible,

seguiría aprendiendome cada uno de sus

rincones minuto a minuto, día a día,

todas las noches.

Islapelirroja.

24 de diciembre de 2009

Gilipollas.
Asqueroso.
Cabrón.
Imbécil.
Das realmente asco. Y tus fotos son demasiado bonitas.
¿Crees que ella te va a querer más porque la toques el
culo sin camiseta? Pues no, niñato, no.
En realidad sabes que ella no te quiere, te utiliza como
tú lo haces conmigo. ¿Ya sabes como se siente no?
Pues no lo sigas haciendo.
¿O ya es costumbre? Sí , seguro.
Múerete, porque me puedes.
Me puede tu cara, tus palabras. TÚ.
Y esa sonrisa que le dedicas solo a ella,
todo lo que has cambiado por ella y no lo hiciste por mí,
lo que harás e hiciste y conmigo no.
Desaparece... ¡DESAPARECE!
Aquí escribiendo el quinto plato,
la fea de cuando no hay nadie más,
la imbécil que vuelve a recaer,
todo eso que siempre has tenido
y te aburre.
Song : I wanna fuck you - Akon
Solo una cosa más. Vete a la mierda o QUIÉREME.
Ya lo tengo todo controlado.
Y tu viniste a hacer que no.
IslaqueriendoaCid.
Y cuando de repente me soltaste:
- Sé que no debo decirte esto, pero ...
Mis manos se entrelazaron y empezaron a jugetear nerviosas,
mis mejillas se volvieron coloradas,
el pulso se me aceleró,
yo temblaba.
- Él te quiere muchísimo.
Y mis manos se quedaron quietas,
el color de mis mejillas se esfumó,
mi pulso volvió a la normalidad
pero no dejé de temblar.
Esta vez de rabia.
Sinceramente, me esperaba algo mejor.
Algo que tuviera que ver contigo y conmigo.
Ya sabes, un " te quiero" hubiera bastado.
Islaquetiembla.
En coche, esperando al autobús,
caminando, en el Burger,
en cualquier pared de la ciudad,
en su rincón secreto.
Allí estaba siempre él o ella,
un tal "Brain" que firmaba
con letras grandes y más bien redondas,
llenas de colorido.
Cuando tenía la mirada perdida
y miraba a un punto fijo sin saber porqué,
sin darse cuenta estaba mirando otro de sus
trabajados graffitis.
De la mano con su chico,
desesperada y llorando
o contando chismorreos
con su mejor amiga
siempre acababa buscando con la mirada
aquella palabra, o aquella persona
que sin saberlo,
le daba fuerzas y le animaba.
De niño sueñas vivir, de adulto quieres soñar.
No necesito que me
digan fechas para pasarlo
bien, ni para estar con mi
familia y con mis amigos,
ni para bailar como una loca,
ni para poner bombillitas de
colores, ni para decorar un arbol,
ni para llevar un gorro rojo,
ni para dar regalos,
ni para reir más.
Todo eso es ,normalmente,
lo que me gusta hacer cada día.
Isla.

21 de diciembre de 2009

Ella caminaba bajo la lluvia, sin importarle apenas las gotas de lluvia que poco a poco iban calando su gorrito recién comprado.
Ahora todo le daba igual. Dejaba que las gotas rodaran por su piel al igual que discurrían por su interior, manchando su cuerpo de tristeza.´
Sus manos, metidas hastael fondo de los bolsillos del pantalón, jueteaban con algún hilo descosido. Y las gafas estaban empañadas con miles gotitas que resbalaban. Pero ella tenía la vista nublada igual, así que ni siquiera se detuvo a limpiárselas.
Luchaba por no sollozar y dejar que todo el agua que contenía su cuerpo se escapara por los ojos.
Le pareció acordarse de una triste melodía tocada al piano. De algú autor como Yann Tiersen, no recordaba bien.
Otra cosa más que daba igual, un compositor u otro ... En ese momento le traía sin cuidado.
Y siguió caminando con los ojos fijos en el suelo y sin cerrarlos, para que no se le cayera ninguna lágrima en algun descuido.
Ella no se dió cuenta, pero en la acera de enfrente y un poco mas adelante, otra chica tapada hasta la nariz por un pañuelo se preguntaba con semblante serio cuántas personas estarían en aquel mismo minuto conteniéndose las ganas de gritarle al mundo que se fuera a la mierda.
Yo era otra de ellas, pero eso ya es otra historia.
Cuando hubo dado unos pasos más un chico desconocido con acento francés que estaba sentado en un banco se acercó y la preguntó si se encontraba bien.
Ella, sin poder contenerse un instante más y por impulso, le abrazó y le saltó al cuello. Él no se inmutó, la rodeó con los brazos y la meció hasta que a ella no le quedaron más lágrimas por salir.
Después un poco avergonzada, le dió las gracias y le invitó tomar café.
Y así empezó otra relación, no sabemos ni sabremos si amorosa o amistosa, pero empezó en una cafetería cutre en el centro de Madrid un 21 de Diciembre.
Isla.

20 de diciembre de 2009

Pues eso, ya está,
como siempre digo
no lo volveré a intentar.
Y en el fondo, solo tú,
que me lees, sabes que es verdad.
Es todo una mierda
y de nada sirve
volver a limpiar
los restos sucios de sentimientos
que se olvidaron de amar.
¿Ves que cambie algo?
¿Alguien ha dejado de odiar aunque solo sea un día?
¿Buscas cariño y no lo encuentras?
¿No entiendes que solo evolucionen las máquinas
mientras nosotros seguimos con la misma
mentalidad retrógrada?
¿Dónde se esconde la paz prometida?
¿Y los mejores deseos?
¿Y el amor? ¿Dónde coño se metió el amor?
SIN AMOR NO HAY FUTURO.
Islasingasadsong.

18 de diciembre de 2009

He is near now.
The boy I always wanted.
Y sigo sin creerlo, seguramente sigan
siendo iusiones igual que los anteriores
pero me bastan por ahora,
me hacen sonreir otra vez
y hacen que recuerde la suya
su sonrisa. Fuck, his incredible smile.
-Cállate - le espeté en un arranque de histeria.- ¿ Es que no entiendes nada? ¿O quieres humillarme más y que te lo diga a la cara? Estoy harta joder. Junta estas ocho letras: Te, E, Cu, U, I, E, Erre y O. Así más fácil, venga ya. No te hagas el tonto. Que sí que lo admito; que en tus tardes tristes no te llamaba para pedirte matemáticas, sino para saber que tal estabas y que me contaras que te sucedía; que si me conectaba por las noches a escondidas de mis padres no era para contarle algo a ella sino para hablar contigo; que cuando los viernes me iba a la otra punta de Madrid dónde "casualmente" estabas tu no fue porque no se quién me tenía que devolver la chaqueta; y que no es casualidad que cuando me contaras que esta besaba bien, que esta te ponia tal, o que aquella era perfecta yo estviera triste ..¿ Lo entiendes ya del todo? Ála corre a contárselo a tus amigos, a todos, reíros de mí... Me da igual. - Gin, Ginebra! - me llamó el cuando salí corriendo, consiguió detenerme.- Pero, ¿ Porqué te cuesta tanto decir las cosas? ¿Porqué no te gusta expresarte sin importarte lo que piensen lo demás? Te quiero, ¿ te lo digo más alto? ¡TE QUIERO! Joder, te lo decía todas horas y tu pensabas que eran bromas, cuando te abrazaba no me tomabas en serio, ¿porqué evitas todas mis señales? Las tardes tristes eran por eso,tonta; cuando me encontrabas en la otra punta de Madrid siempre estaba sentado pensando en algo, risueñamente, y con tu número de móvil marcado; y si te contaba que esa tal o esa cual era para ver si tenías celos ...
Y no me pienso reir de ti, sólo te voy a abrazar y a dar un gran beso ... si aún me dejas porque ...
Ante este comentario, ella con las típicas lágrimas adolescentes de alegría le rozó los labio con el dedo índice, indicándole que dejara de hablar. Luego, se acercó cada vez más a esos labios que nunca se hubiera imaginadoue llegaría a besar.
Perdóname, por todos mis errores,
por mis mil contradicciones,
por las puertas que cruzé.
Disculpame, por quererte igual que antes
y por no poder callarme, ni siquiera hoy lo haré.
Y NO VOLVERÉ A QUERERTE TANTO,
Y NO VOLVERÉ A DEJARTE DE QUERER.
I.Is.Isl.Isla.

15 de diciembre de 2009

Ella vuelve al pasado. A pensar en él. En sus tres aros en la oreja izquierda. En su cresta y su cabeza rapada. Su nariz recta. Sus rasgos maduros. Sus ojos pequeños. En su forma de fumar. Y aunque le cueste aceptarlo, también en su trasero, famoso en el barrio. Escruta con la mirada al lado de quién se sienta, su posición. Y aunque intenta no recordar, de su memoria salen miradas, gestos y sonrisas que ella desearía haber olvidado
. Nunca es lo que podría haber sido. Fito&Fitipaldis.
Y en una habitación color sepia te espero, al entrar olerás el humo de velas apagadas, verás mi silueta tirada en la cama y sonreirás. Impredecible, así soy yo. Y no sabes hasta que punto.
Imaginación ¿dónde estás?

8 de diciembre de 2009

Frrrrío.
Él se esconde bajo el edredón y se acurruca en la esquina de su cama
y la pared. Exhala el humo de un cigarro que le hace sentir como
el aire caliente mezclad con otrs sustancias llega a sus pulmones y
luego vuelve a salir al exterior mediante una espiración relajada.
Piensa en las hojas secas que ve deslizándose hacia el suelo desde
su ventana o no piensa en nada.
Y a veces se entremezclan fugaces recuerdos de una estación de tren.
El chirriante pitido de la locomotora. El grito de "¡Al tren!" que emiten
unos altavoces como aviso final. Copos helados de nieve cayendo sin
cesar. Maletas en el suelo. Asientos duros.
Una última mirada a su alrededor.
Hasta pronto Oslo.
You must remember this, a kiss is just a kiss.

7 de diciembre de 2009

Otoño.

Paseo por Madrid.
Acaricio con la botas mojadas el suelo lleno de
hojas secas. Por los huequillos que hay entre
las baldosas de las aceras se cuela el agua y
desemboca en las alcantarillas, que no dan a basto.
Por la puerta entreabierta de un bar
salen algunas frases de una canción que me
recuerda a algo antiguo, pero no se qué.
Nena, tú que siempre sabes donde estás,
nena, dime ahora si este es mi final,
nena, dime cuando por últim vez
tu me diste beso sin saber por qué ...
LLueve a cántaros y no queda nadie en la calle
solo yo y la canción, un perro abandonado que
persigue algún gato callejero y los dependientes
de algunas tiendas que me imagino que se
preguntarán cuándo puñetas vendrá un cliente.
Recuerdo la canción del bar y la tarareo.
Cuántas carreteras yo quemé por tí,
cuántas carreteras yo quemé por mí,
mírate en mis ojos y dime que no,
que ya no me quieres, nena dime adiós:
si es tan solo amor.
Mierda, ya se me ha pegado,
no dejaré de cantarla en mucho tiempo.
Pero me hace sentirme bien,
y aunque no se exactamente a qué
me recuerda, sé que es algo bueno.
Así que acompaño este día lluvioso
con una banda sonora que le viene casi perfecta.
Algo tan hermoso no puede quemar,
más que leña al fuego si es tan solo amor.
Y ahora pienso que quizás me gustaría estar
dando el mismo paseo, tarareando la misma canción
con su compañía silenciosa al lado.
No siempre hacen falta palabras para estar a gusto con alguien,
a veces basta con saber que ella esta aquí.

6 de diciembre de 2009

Estrellas.

La foto no es mía.
Y mirar como las estrellas bajan desde el cielo para susurrarme los secretos de la Luna. Escuchar sus parpadeos. Oler sus formas y sentir bajo mis dedos el tacto de su color, entre fuego ardiente y azul apagado. -¡¿La has visto?! -¿El qué? ¿ Dónde? -Una estrella fugaz. Dios, la tenías que haber visto. Era preciosa. Lo he visto todo, cuando estaba parada y cuando ha empezado a moverse a una velocidad vertiginosa. -Habrás pedido un deseo ¿verdad? -Hoy no me hace falta, ¿qué mas puedo desear que estar aquí, ahora y contigo? Que pena que no la hayas conseguido ver, así comprenderías... -¿Qué comprendería? -Comprenderías como me siento mirándote a los ojos. Ella mira otro lado, aunque sabe que en medio de aquella oscuridad él no puede ver como sus mejillas se vuelven coloradas. Hoy toca día cursi y empalagoso. Y me da igual. Hay días y días. Y estos días también me encantan. (Que de veces he puesto la palabra "día" en tan poco texto.) Isla

5 de diciembre de 2009

Caliento un poco de chocolate en el microondas. Hoy tengo ganas de algo de calor, de no hacer nada. Me acomodo en el sillón en frente de la televisión apagada. No pretendo ver nada. Tampoco quiero pensar. Me estiro y alargo el brazo para encenderla. Ni siquiera busco un canal concreto, dejo que las imágenes pasen lentamente ante mí. Sin preocuparme de ninguna de ellas, son lo que ahora me está entreteniendo, me esta llenando. Pero no como lo hacía él. Sí, vuelvo al ataque con él. Sé que pensarás que soy incansable, pero no pienso en el porque quiera; simplemente me sale. Es su cara, su carisma, su carácter. Todo ello está en todas partes. Y algunos lo llaman amor, otros obsesión, algunos incluso deseo. Yo no pienso opinar, me da igual. Lo único que me apetece es que desaparezca. De mi cabeza, de la televisió, de la taza de chocolate caliente.
Y sin mirar a nada, sigo viéndole a él.
Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar, una calada de algo que me pueda colocar, una película que consiga hacerme llorar. Cambiar un"no me creo nada" por "te quiero chaval" cualquier excusa, una chorrada es buena para brindar. Soltar en una carcajada todo el aire y despues respirar. Sentirme como una colilla entre los labios al fumar, colgarme de cualquiera que le guste trasnochar. (Pereza - Princesas)
¡PUUM!
Una bala cruzaba el aire rápidamente y se adentraba con asombrosa facilidad en el cráneo de la víctima. Otra más impactaría, segundos más tarde, sobreel corazón. Justo en medio de a frente. Traspasando el corazón con un agujero por el que pronto brotaría sangre roja y joven, sin apenas experiencias vividas.Sin duda alguna era un asesinato ejecutado con mucha exctitud, quizá demasiada para una muchacha de 17 años.
Yo solo escuché los dos disparos, pero no me hizo falta ni un segundo para adivinar dónde y a quién iban a parar las balas.
De hecho, yo había encargado el asesinato.Fue una decisión rápida, pero muy pensada, y dolorosa.
Salí apresuradamente del edificio simulando no saber qué ocurría.
Le gente, con miedo, estaba paralizada ante la sangre.
El sonido de una ambulancia sonaba a lo lejos.
Me fijé en el rostro de aquella chica que conocía tan bien y descubrí que ni las balas ni la muerte habían podido arrasar con su belleza. Exactamente igual que su madre, siempre demasiado guapas. Siempre demasiado libres.
Sí, ella era mi hija.
Y yo...
yo fui su padre.