29 de octubre de 2010




Puedes levantarte por la mañana y hundirte en la mierda.
Puedes levantarte y volver a acostarte, taparte hasta la cabeza y no salir de tu escondite en una semana.
Puedes levantarte y pensar en si el/ella estara despierto ya, y si deberias esperar algo mas para llamarle.
Puedes levantarte y desayunar.
Puedes levantarte y ducharte.
Puedes levantarte llorando y no parar las lagrimas.
Puedes levantarte tras un sueño extraño que no recuerdas, y sentirte incomoda.
Puedes levantarte y mirar al amario abierto de par en par durante horas.
Puedes levantarte, mirar por la ventana y sonreir.
Puedes levantarte y escuchar musica durante todo el dia, bailar un rato, cantar sin miedo a desafinar, porque nadie va a escucharte.
O pueden llamarte, levantarte y decirte que tu hermano acaba de morir en un accidente. Entonces si que te caes, y no te levantas.

27 de octubre de 2010


"Hey, Jules, why do you look so sad today?" Jake came immediately when I opened the main door of the school, wet because of the pouring rain that was falling outside.
I half-smiled at him. " I do not look sad, Jake. It's just that rainy days make me feel mournful. It's like that since I wake up they are telling me something sad is going to happen."
Jake laughed loud and some freshman's silly girls looked at us believing we were crazy.
"Why are you always so pessimist, Jules? Guess what, rainy days are my favorites."
I glanced at him with a weird grin that made him laugh even loudly.
"Why? Rainy days are so sad. Everything is gray, and you cannot go outside."
"Sure you can go outside" His smile was permanent. And that reminded me why I loved him so much.
"Umm, no if you do not want to get wet!"
"I'm pretty sure that you like showers, why don't you like a few drops of water?"
And with a funny face, and a smile that I could not stop I gave up and let it go. He always won. He can always make things better.  Take the good part of everything.
Knowing that he had made my day better, he gave me one of his earphones and searched a song in his Ipod.


I was thinkin about her, thinkin about me.
Thinkin about us, what we gonna be?

[...] If you ever loved somebody put your hands up 



At that time, putting his hands up as the song said, he finished his own song with a lower voice:
"I still loving her,  now she's next to me,
and just with her smile, even more love makes me feel."


Isla.

21 de octubre de 2010


"Que le olvides, coño."

Ginevra maldecia una y otra vez. 
Con palabras mas o menos bruscas, borraba
poco a poco la cara de Pablo en sus recuerdos.
Habia empezado quitandole los ojos,
aquellos de los que se habia enamorado
y a los que nunca habria dejado de mirar.
Aquellos que nunca le habian mirado con
el mismo cariño que los suyos.
Y ahora tampoco podrian hacerlo,
porque estaban a dos metros bajo tierra,
o a dos kilometros por encima suyo.

Y ahora viene su punto debil. Lo mas dificil.
Solo le queda por borrar un recuerdo.
El mas cercano que le queda suyo. 
Apenas una semana antes.
Otra vez esos ojos. Pero mas vivos que nunca.
Y que ironia, que 5 segundos y 32 milesimas de segundo
despues, estarian muertos.
Y unas 20 horas despues, bajo tierra o entre nubes.


ISLA

20 de octubre de 2010


You're so close right now. I can even touch the sky.
I just have to whisper you
"Hold me down, sweet and low"
and you will finish our song
" ... and I'll carry you home"
with a lower voice.
And your eyes will tell me that I have nothing to lose.

Tu, que hablas de poetas muertos y canciones para olvidar.

Y no necesito a nadie porque se
que como todas las noches,
nos perderemos los dos.

Una vida rota, y todo por hacer.




Para que creer en Dios, si el no cree en nosotros?
Yo que encontre mi lugar, en el color de tus ojos.


Un agujero negro abierto en el corazon.

15 de octubre de 2010

Querer tanto nunca fue bueno.
















Dicen que venia de lejos.
Buscando un hostal en que quedarse durante algo de tiempo.
Y al no haber hostal en aquel pueblo, Madame Gourmande
le acogio en su casa y durante 124 noches, en frente
de la pequena hoguera, escucho sus historias de tierras lejanas.
Pero Madame Gourmande se aburria facilmente y al final,
aquel forastero acababa hablando con las llamas del fuego,
noche tras noche.
A Madame Gourmande solo le interesaba una historia suya,
la unica que queria escuchar y que el no queria contar.
Dicen que era sobre las mas peligrosa de las aventuras.
Y que cuando Madame Gourmande descubrio aquella
cicatriz en el pecho de aquel hombre, la noche numero 124,
solo un grito desgarrador.
Luego intento aliviarle el dolor con caricias.
Pero no tuvo mucho tiempo,
porque el forastero se marcho a la manana siguiente,
y dejo a Madame Gourmande con otra herida en el pecho,
pero mucho mas profunda.


Isla.

4 de octubre de 2010



Sam le lanzo una mirada llena de asco. La primera que se habia permitido en aquel año y medio.
La primera que, a la vez, no intentaba caer bien. Y estaba inundada en lagrimas.
Luego le cogio la mano a Lulú. Estaba mas fria y palida que nunca y aquella bata blanca hacia la situacion aun mas tetrica. Soño por un instante en poder sacarla en brazos de aquel aburrido hospital, mirarla a los ojos y que volvieran a estar llenos de vida como antes. Enseguida volvio a la realidad.
La dio un beso en la frente, un beso salado. A la mierda las normas de la madre de Lulú.
Sam apoyo la cabeza en la clavicula de Lulu,como solian hacer. Y aunque supo que ella ni siquiera lo habia notado, se sintio mas cerca del corazon que la pertenecia.
 La madre de Lulu, escandalizada ante tal acto de amor entre dos chicas y con los ojos desorbitados,
tartamudeo nerviosa:
- Samantha River, Laura necesita descansar y el tiempo de visita se esta acabando. Si quieres, puedes rezar una vez mas por ella, y porque Dios haga lo que crea conveniente, pero de lo contrario...
Sam volvio a la mirada de odio.
- A la mierda con Dios ... - susurro, pero lo suficientemente alto como para que la madre de Lulu se escandalizara aun mas y murmurara un "Santo Dios" asustado.
Sin sorprenderse por su reaccion, Sam recosto la cabeza en la almohada de Lulu, lo mas cerca que pudo de ella y la cogio de nuevo la mano.
Pero tras aquel sentimentalismo, se dirigio hacia la madre de Lulu duramente:
- Como puede seguir rezandole a Dios, si se la esta llevando ? Como puede dejar irse lo que mas quiere en el mundo? Ha parido a Dios, ha pasado 17 años de tu vida criando a Dios?
- Dios sabe bien lo que hace - respondio ella, pero ya no habia ningun convencimiento en su voz.
- Pues si Dios sabe lo que quiere, y no va a hacer caso a lo que yo quiero. Para que coño le voy a rezar? Pienso hacer que Lulu salga de este maldito coma, y saldra todas las tardes conmigo a dar un paseo, mirara las hojas de los arboles caer, y como es su estacion favorita del año, sonreira e iluminara todo este jodido putrefacto barrio. Lo oyes? Lo iluminara ella, y no ese dios al que tanto rezas para que se lleve lo mas bonito que tendras en la vida.
La madre de Lulu parecia a punto de tener un ataque cardiaco. Los ojos enormes, las cejas levantadas a mas no poder, y mil arrugas en la frente. El padre entraria algunos minutos mas tarde y la encontraria todavia con aquella expresion de terror. Antes de que tuviera tiempo de preguntar nada, Sam se levanto y dirigiendose a la puerta le dirigio una ultima frase:
- Y no vuelva a llamarme Samantha, mi nombre es Sam y no va a cambiar nunca. Es un nombre masculino y estoy orgullosa de el.Asi que haria bien en aprenderselo.