27 de febrero de 2012

Sentada desde un rincón ella les miraba llevar camisas de colores,
pero estaba convencida de que sus almas eran grises como el hormigón.

10 de febrero de 2012

Y cuando pierdo el control, y todo se me escapa de las manos
me enveneno, y al salir el humo por mi boca, sonrío,
pensando que ya me queda menos en este mundo lúgubre y frío.