
Dicen que venia de lejos.
Buscando un hostal en que quedarse durante algo de tiempo.
Y al no haber hostal en aquel pueblo, Madame Gourmande
le acogio en su casa y durante 124 noches, en frente
de la pequena hoguera, escucho sus historias de tierras lejanas.
Pero Madame Gourmande se aburria facilmente y al final,
aquel forastero acababa hablando con las llamas del fuego,
noche tras noche.
A Madame Gourmande solo le interesaba una historia suya,
la unica que queria escuchar y que el no queria contar.
Dicen que era sobre las mas peligrosa de las aventuras.
Y que cuando Madame Gourmande descubrio aquella
cicatriz en el pecho de aquel hombre, la noche numero 124,
solo un grito desgarrador.
Luego intento aliviarle el dolor con caricias.
Pero no tuvo mucho tiempo,
porque el forastero se marcho a la manana siguiente,
y dejo a Madame Gourmande con otra herida en el pecho,
pero mucho mas profunda.
Isla.
No tenía que haber insistido por conocer la historia del forastero.
ResponderEliminarLa curiosidad mató la gato, no? :)
Tequiero