18 de diciembre de 2010

Besos en el ombligo que equivocan.

- Por fin,  ¡este trabajo me ha llevado años! Lo siento, preciosa. - Joan giro la silla en direccion a su chica, a la que no podia haber hecho caso en algo mas de noventa minutos, con gesto cansado.

Amanda estaba tumbada bocarriba en la cama. Aquella tarde habia quedado con Joan,
pero el tenia que terminar aquel trabajo, o suspenderia el curso. Y entonces
si que su madre le enviaria a un internado y adios para siempre.
Ya habian pasado un par de meses desde que aquel incidente de las
canciones de amor a las que les habia dado por salir de la caja y volar
en el momento mas inapropiado. Amanda habia tenido tiempo
para pensar en todo, y darse una oportunidad a abrirse, enseñar sus defectos
y querer. Le habia explicado todo a Joan sin conocerle de mas de un mes.
Todo lo que no le podia haber contado a la mayoria de sus amigas.
Habia "algo en el, en su seguridad, que le hacia confiar mas que en el resto."
El, por su parte, el dia que ella habia llamado a su telefonillo llorando,
habia pasado a confiar totalmente en ella, y  a ser con ella como con nadie
habia sido. Cariñoso sin querer algo mas que un beso.
Joan se acerco a la cama, y la beso en el ombligo, destapado por la corta camiseta
que ella llevaba debido al calor.

- ¿Estas cansada, mi amor? - Pregunto el de nuevo, al no obtener respuesta al comentario anterior.
- No - solto ella en voz baja, mirando al techo.
- Has estado tumbada toda la hora y media que he hecho el trabajo... - comento el, acariciandole el costado.
- Me siento mejor asi ...

Ella le miro con cara inocente. El con una mueca de "¿Porque?".

Y ella bajo aun mas el tono de voz.
- Cuando estoy tumbada toda mi tripa se mete para adentro. Y me hace sentir bien. Me siento delgada. Noto mis huesos. Y es sabido que eso es sexy.
Y sus ojos estaban llorosos. Como si supiera de por si que aquello que decia no estaba bien. Que algo pasaba en su cabeza e iba de mal en peor, pero no pudiera evitarlo.


- Tu estas sexy y guapa de cualquier forma, Amy.- Contesto el serio. Y aunque le sonrio y la beso de nuevo con cariño, su saliva era amarga. Amarga de preocupacion.

1 comentario:

  1. Amanda está tonta.
    De remate, porque como Joan dice, es guapa y sexy de todas formas!

    ResponderEliminar

Cartas en mi buzon rojo.