Apagué la luz y me guié a tientas hasta la cama. Me quedé sola, tumbada en la oscuridad y no supe que hacer.
Incertidumbre, Inquitetud, Indecisión, Invalidez. In, In, In, In. Pensé en ti, y eso me desgarró aún más. 'Debería haberlo sabido'. Y llegó un momento en el que te volviste deforme y distante en mi cabeza. Intentaba recuperarte pero te alejabas. Y yo me volví a repetir 'Debería haberlo sabido'. Aunque en realidad, tú deberías habérmelo hecho saber.
Vivir entre palabras que empiezan por "in" es desesperante. Inmóvil. Insensible. Inerte.
ResponderEliminarClaro que puede que un día te levantes de la cama y algo inesperado te devuelva las ganas, y la certeza, y la calma y la decisión.
Espero que pase algo parecido.
Un beso.