10 de febrero de 2012

Y cuando pierdo el control, y todo se me escapa de las manos
me enveneno, y al salir el humo por mi boca, sonrío,
pensando que ya me queda menos en este mundo lúgubre y frío.

1 comentario:

  1. Eh... ni que Baudelaire se hubiera rencarnado en ti!
    A pesar de que no me gusta que este en primera persona porque te lo adjudico a ti, el texto me encanta! Ya tú sa..
    Te quiero

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Cartas en mi buzon rojo.