24 de octubre de 2012
Marc salió de casa, poco faltó para un portazo. Sosteniendo el cigarrillo con los labios, abrió el viejo todoterreno y condujo hacía la carretera secundaria que unía su casa con el pueblo. Camille se quedó en mitad del salón, dónde él la había dejado con la palabra en la boca. Despues de algunos segundos de crispación, se calmó. La vida le había enseñado a ser paciente, a dar tiempo y libertad a la gente; y eso es lo que necesitaba Marc. Si tiene que volver, volverá. Por todo lo que hemos compartido y compartimos, por todo lo que hemos vivido y vivimos.Y eso solo lo decide el tiempo.
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El tiempo no decide nada al fin y al cabo, así que dile a Marc que espabile mon amour;)!
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