Ella vuelve al pasado. A pensar en él. En sus tres aros en la oreja izquierda. En su cresta y su cabeza rapada. Su nariz recta. Sus rasgos maduros. Sus ojos pequeños. En su forma de fumar.
Y aunque le cueste aceptarlo, también en su trasero, famoso en el barrio.
Escruta con la mirada al lado de quién se sienta, su posición.
Y aunque intenta no recordar, de su memoria salen miradas, gestos y sonrisas que ella desearía haber olvidado
.
Nunca es lo que podría haber sido.
Fito&Fitipaldis.
Y en una habitación color sepia te espero,
al entrar olerás el humo de velas apagadas,
verás mi silueta tirada en la cama y sonreirás.
Impredecible, así soy yo. Y no sabes hasta que punto.
Imaginación ¿dónde estás?
Él.
ResponderEliminarSiempre recaemos, aunque sea por poco tiempo.
Pero siempre nos da por volver a las andadas.
Me encanta el texto mi reina(L)