Paseo por Madrid.
Acaricio con la botas mojadas el suelo lleno de
hojas secas. Por los huequillos que hay entre
las baldosas de las aceras se cuela el agua y
desemboca en las alcantarillas, que no dan a basto.
Por la puerta entreabierta de un bar
salen algunas frases de una canción que me
recuerda a algo antiguo, pero no se qué.
Nena, tú que siempre sabes donde estás,
nena, dime ahora si este es mi final,
nena, dime cuando por últim vez
tu me diste beso sin saber por qué ...
LLueve a cántaros y no queda nadie en la calle
solo yo y la canción, un perro abandonado que
persigue algún gato callejero y los dependientes
de algunas tiendas que me imagino que se
preguntarán cuándo puñetas vendrá un cliente.
Recuerdo la canción del bar y la tarareo.
Cuántas carreteras yo quemé por tí,
cuántas carreteras yo quemé por mí,
mírate en mis ojos y dime que no,
que ya no me quieres, nena dime adiós:
si es tan solo amor.
Mierda, ya se me ha pegado,
no dejaré de cantarla en mucho tiempo.
Pero me hace sentirme bien,
y aunque no se exactamente a qué
me recuerda, sé que es algo bueno.
Así que acompaño este día lluvioso
con una banda sonora que le viene casi perfecta.
Algo tan hermoso no puede quemar,
más que leña al fuego si es tan solo amor.
Y ahora pienso que quizás me gustaría estar
dando el mismo paseo, tarareando la misma canción
con su compañía silenciosa al lado.
No siempre hacen falta palabras para estar a gusto con alguien,
a veces basta con saber que ella esta aquí.
Estoy aquí. Contigo.
ResponderEliminarY siempre.
Porque eres tú. Y en poco tiempo te has convertido en alguien imprescindible para mí.
Echarte de menos no se aproxima a todo lo que te echo en falta cada día.
Que no te puedes hacer la idea de lo importante que eres para mí, de lo mucho que me gusta que me entiendas y entenderte, que simplemente gracias por ser mi amiga, aunque se quede corto contigo, sin duda.
Te quiero, so much.
No lo olvides (: