18 de febrero de 2010

Vistas desde una habitación de Madrid.
Gotas de lluvia que calman amaneceres en ventanas sucias y olvidadas.
Y aquellas hojas, que te dan los buenos días cada mañana, y una buena
dosis de ánimo para empezar el día.

Sabes que hoy no es un día cualquiera.
Ni un mes. Ni siquiera una semana.

Hoy es el día.
Aunque yo hasta ahora mismo no lo sabía.
Y lo acabo de adivinar.
He descubierto que desde hoy
no voy a poder olvidar tu olor
ni el color de tus labios de cerca
ni el sentir tu mirada que me acaricia
todo se ha quedado grabado en mí.
Y tú, tu lo has hecho porque te ha dado la gana.
Como si yo fuera una mas con quien derrochar algo
más de saliva.




¿Sabes? ¿Sabes? ¿Sabes? ¿Sabes?
Quizás no debería decirte esto. A lo mejor estoy  un poco estresada.
Pero es que ... es que ... esque ...
Has cambiado.
Sí.
Ya no lo dudas tú ni lo dudo yo.
Lo sabemos. Y aun así, nos jode.
¿Porque me jode?
Créeme, intenté preguntarselo a este corazon que no para de bombear preguntas.
Pero no quiso responderme. Solo me dió varias opciones.
No quiero contártelas. Porque sé cuál vas a elegir.
Exacto. Que te quiero.
Y no.
Ni lo hice, ni lo he hecho, ni lo estoy haciendo, ni lo haré.
¿Entendido?
Y en cuanto a esto,
solo son hormonas que me afectan por las noches.
Mañana, no te preocupes, todo será igual.
Dos adolescentes.
Bobos, sí.
Pero eso, eso ya da igual, los dos sabemos que es otra historia.




Islarayada¿senota?

1 comentario:

  1. Es que eres alucinante pequeña,
    que me hagas entrar en estado de shok atraves de tus palabras,
    como siempre.

    (L)

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Cartas en mi buzon rojo.