6 de abril de 2010
Despues de algunos cócteles de más y una noche llena de placeres, se acostarán casi al amanecer y dormirán plácidamente durante algun tiempo.
Algo más tarde, ellauno se despertará sin saber por qué.
Abrirá los ojos lenta y perezosamente; y se encontrará con la cara más bonita que pudiera querer encontrarse. Sonreirá como acto reflejo y hasta entonces no se dará cuenta de que el brazo de ellados sigue rodeando su cintura.
Después de algún tiempo acariciando los lunares que tan bien ha conocido esa noche, se escabulle y deshace con mimo y cuidado del abrazo.
Mirará con desprecio el reloj, maldiciendo cada uno de los minutos que le habrá robado por la noche y se dirigirá de puntillas a la cocina.
Se asomará al balcón y mientras fume su típico cigarrillo matinal, cortará de un tiesto el tulipán más bonito.
Cuando regrese a la habitación, besará en la frente con cariño a ellados y dejará el tulipán en frente, esperando que sea lo primero que ellauno vea y así, poder robarle otra mirada impresionada y una sonrisa traviesa más.
Isla.
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Cartas en mi buzon rojo.