28 de abril de 2010


El sol se cuela por debajo de mis pestañas y hace mis ojos más claros.
Recuerdo entonces cuando tu decías que se parecían a la miel.
Y que yo era mejor, dulce cuando había que serlo, y seria también.
Siempre me llamabas honey, con ese extraño acento tuyo que me encanta.
Pero nunca te  olvidabas de añadir que mi sonrisa era lo que más te gustaba.
Que cuando por las mañanas te besaba y sonreía, sentías que el día comenzaba bien.
Pues bien, solo venía a preguntarte qué ha sido de todo aquello.
También porqué yo sigo aquí y tu no. Cuál es la razon por la que yo no se olvidar
y a ti se te da tan bien.
Estallo si pienso que no vamos a recordar juntos todo, ya sabes que soy una chica
melancólica y nostálgica. Pero me da igual.
Mis oidos por las mañanas siguen esperando los acordes de tu guitarra para despertarse.
Mis ojos buscan los tuyos para perderse un rato cada minuto.
Mis manos echan de menos tu piel suave y tu pelo.
Mi nariz quiere volver a encontrar tu olor en las sábanas.
Y mi boca, mi boca solo pide a gritos robarte a besos miles de sonrisas.


Isla.

1 comentario:

  1. Algún día repará en lo que hizo y echara de menos.
    Pero tampoco puedes esperar a que llegue.

    Te adoro(L)

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Cartas en mi buzon rojo.