23 de abril de 2010

Aph.




Y no te apetece nada más que escuchar.
Ni siquiera escribir, ni fotorafíar.
Tampoco darle al play. Solo dejas que se
sucedan las dos canciones de tu amor inventado.
Sigues imaginando, y pensándolo bien, te gusta más así.
Todo lo decides tu: por dónde ir, que dirá,
en qué momento os besareis. Todo.

En algún momento, recordarás una retazo
de poema:
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Pero seguirás imaginando,
soñando tu vida.

Isla.

1 comentario:

Cartas en mi buzon rojo.