23 de mayo de 2010


Concierto. Estadio. Gente por todas partes.
Un grupo poco conocido demuestra cuánto puede dar encima del escenario.
Te rodean. Euforia. Saltos. Gritos desafinados que intetan parecer notas.
Tú quieta. En calma aparente. Aparencias.
Aún no se ha escondido el sol.
Escuchas la cancion, esos acordes amargos. De repente, todo esta oscuro.
Ves el sol, pero no brilla. Destacas entre la gente saltando.
Miradas maravilladas en el cantante. La tuya, en algún punto lejano.
La masa de gente te mueve a empujones. Te sientes en medio del mar.
Océano. ¿Sabes a dónde ir? No. ¿Sabes nadar? No.
Te ahogas. Abajo. Ahora te encuentrás abajo, más allá del suelo que pisas.
Miras al cielo. Otra vez. No hay nubes, se esconden del dolor.
Hoy solo lloverá para ti. Pero no entiendes.
Todo a partir de una canción.

Isla.

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Cartas en mi buzon rojo.