5 de mayo de 2010
Jules por fin oye la campana y suspira.
Corre al vestuario, se cambia y se despide rápidamente del resto de compañeras.
Cuando atraviesa el patio y sale a la calle, mira a los lados.
Obviamente él no va a a estar allí. Aunque a veces parezca que le lee la mente,
está claro que no es verdad y menos a distancia.
Marca su número de memoria en el viejo móvil y espera un par de pitidos.
Algunos segundos más tardes él coje el teléfono:
-Jules
-Marc,¿ puedes venir a recogerme a la salida? Si estás ocupado, o con Laura, déjalo y ya te llamo por la noche.
-Eh, eh, no te embales, Jules. No estoy haciendo nada importante, te paso a recoger en un par de minutos.
Lo que tarde en llegar con la moto ¿vale?
Ella cuelga, con una sonrisa de alivio. Marc siempre está ahí. Se puede derrumbar el mundo, contaminarse el aire, haber una guerra o que las calles se vuelvan ríos. Marc consigue llegar a ella y darle la mano, salvarla de ahogarse en todo lo que le rodea.
Jules vuelve a pensar en las chicas de su clase, ninguna tiene defectos, ni vicios, ni por supuesto complejos. ¿Porqué ella sí? Acaba por determinar que ella no congenia en aquel sitio y piensa que solo le quedan dos meses más. " Y podré volver a empezar. Solo necesito a Marc, y su dosis de cariño y optimismo."
Algunos minutos más tarde, un chico de su misma altura, a quién no se le ve la cara porque lleva un casco, hace sonar el claxon de una moto y le ofrece un casco.
- Aquí es imposible aparcar. ¿ Me invitas a un café y hablamos?
Ella asiente y tras ajustarse el casco le indica que arranque.
- No vayas muy rápido ¿vale?
- ¿Yo? Nunca. - añade él.
Y a Jules no le hace falta ver la sonrisa traviesa que conoce de sobra.
Se abraza a él y reconoce su olor. Y piensa que no le soltaría por nada del mundo.
Disfruta del aire que le mece el pelo y no presta atención a la canción que Marc tararea.
-¿Me puedes adelantar qué pasa o es simplemente un ataque de cariño?
-Todo a la vez.- responde ella, escueta. Y tras darse cuenta de lo seca que ha sido su respuesta le
lanza una sonrisa por el retrovisor y le besa el hombro.
Marc acelera un poco más para llegar a un semáforo en ámbar, sabe de sobra el camino y no presta mucha atención a los coches alrededor. Pasa por la parte antigua y arbolada de la ciudad, también sabe que aquello anima a Jules. Acelera y gira. Acelera y gira. Vuelve a girar. Todos sus amigos admiran su control en la moto.
Acaricia la rodilla de Jules, nunca le habría llamado si no fuera importante.
Entonces un coche se acerca demasiado.
Marc hace un giro brusco.
Una mano no esta en el manillar.
Van directos a chocarse con un coche aparcado.
Derrape y moto en el suelo.
Jules, desprevenida, pega un grito.
Cruce, ellos en el suelo. Coches cerca.
Jules no despierta.
Marc la arrastra hasta la acera.
Jules no despierta.
La menea y grita.
Jules no despierta.
Hospital.
Pero ella, ella está donde quiere estar.
Lo único que echa de menos es a él.
Su mano derecha, ventrículo izquierdo y mitad de cerebro.
El oxígeno de su aire.
Isla.
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Eresss..increible tronca.
ResponderEliminarIrreal.
Te adoro