27 de agosto de 2010

Explotar globos llenos de pintura.
De entre todas las cosas del mundo, aquella era la que más le gustaba hacer a Helena.
Y Teo lo sabía perfectamente.
Así que, ¿qué mejor regalo de cumpleaños que toda una habitación con globos de pintura?
Una habitacion blanca, completamente, para pintar a sus anchas.
Para dar color un poco a los ánimos de Helena, que andaban en cachitos desde que su hermano murió.
Había decidido también invitar a Ginevra porque desde aquel accidente provocado, se habían hecho inseparables.
La hermana de Pablo, y su amante, olvidándose un día del dolor. Sonaba bien.
Y cuando aquellas dos chicas tristes entraron en la habitacion y se dieron cuenta
de lo que Teo estaba haciendo por ellas, le comieron a besos y le mataron a cosquillas.
Y luego, le pintaron entero acorde con la habitación.
Cuando anocheció, borrachas de alegría, atrancaron la puerta con unos trozos de madera para
que la tristeza no pudiera entrar mientras dormían y soñaron durante todo el tiempo que quisieron.
Cuando, bien entrada la mañana, salieron a la calle, ya nada les parecía tan gris. Sus pupilas seguían manchadas de todos los colores del arcoiris. Y ninguno lloró para limpiarlas.


ISLA.lostisland.

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Cartas en mi buzon rojo.