Con el ceño fruncido, pense una vez mas en que palabra podria describir aquello que queria contar. ¿Como se podia expresar toda aquella impotencia que le recorria las venas? Pero no, decir impotencia seria demasiado facil. Demasiado poco, simple. Me daban ganas de cojer un cuadro y con rojo, de dolor, de pasion, de amor e incomprension, pintar en un lienzo blanco, muy blanco. Despues llevarselo a su casa, llamar al telefonillo y cuando se creyera que me voy a arrodillar otra vez, darselo y mandarla a la mierda. Mas de quince canciones la hice. QUINCE. Y hasta el dia que se lo conte todo, pensando que lo entenderia y me daria al menos una oportunidad de enseñarle todo dentro de mi, me lo tuve que guardar. Ahora me pregunto que narices vi especial. ¿Como se reia? Hay mil risas, y seguro mas especiales que la suya repiquetadora en mis oidos. ¿ Su forma de ser y expresarse? Tengo que admitirlo, era buena actriz y sabia donde darme en los puntos para hacerme sentir que nuestro amor era bohemio. Especial. ¿ Porque quiero algo especial si con lo normal me basta y me sobra, si solo quiero una chica graciosa, maja, que no este demasiado mal, que se siente en mis rodillas y me de un abrazo mientras sonrie con picardia? Ah, eso es quizas lo que ella hacia y a nadie mas se le habria ocurrido. Hablarme por los ojos. Pues anda que no hay de esas por el mundo, te digo yo que pronto encuentro una ¿eh? Y ni una cancion mas a ella. El sobre con las QUINCE ya esta en su buzon, pero no va a haber una numero dieciseis, ni un contacto con su nombre en mi telefono.
Y mientras Mister Boheme la dejaba salir de su mente, tocaba su ultima cancion al piano como si fuera el cuerpo de la chica a la que una vez habia querido.
Pobre señor bohemio, pero no es nada fácil encontrar a la persona adecuada:)
ResponderEliminarY no, no hay millones de risas como la de ella. Ni las habrá.
te quiero