Las cortinas de un telon rojo se abrieron y catorce actores con sus mas brillantes sonrisas y empapados en sudor saludaron al publico. La multitud aplaudio aun mas fuerte mientras que el tecnico de sonido bajaba poco a poco el volumen de la animada musica. En cuanto el telon se cerro de nuevo los catorce actores corrieron a sus camerinos, se secaron un poco el sudor y arreglaron lo mas minimo para dar una buena impresion al recibir a la gente que salia de la sala. En el camerino numero 5, Zoe le echo un vistazo a su imagen en el espejo aunque sabia que no podria hacer mucho por arreglarla, tenia exactamente dos minutos. Ciento diez segundos despues Tobbey llamo a la puerta y los dos corrieron hasta el hall principal dando un portazo. Despues de algunos cumplidos, un par de criticas y mucho barullo, Zoe pudo volver a su camerino, ponerse el abrigo y despedirse de sus compañeros para dirigirse al metro. Dos paradas de metro y estaria en casa.
Zoe llevaba sus zapatos preferidos de la suerte, ¡y que bien le habian venido aquella noche! Antes de entrar en su portal, paro en la cafeteria donde tomaba cafe todas las mañanas y charlo un rato con Madame Gourmier. Al despedirse, le dio dos besos que le dejarona la vieja señora los mofletes rojos y salio dando pequeños saltitos que no puedo evitar, y que Madame Gourmier clasifico como una buena señal.Cuando subio al pequeño atico, corrio las persianas de la ventana que tenia en el techo, y despues de darse una ducha, embadurnarse en crema y ponerse un bonito camison, espero a que Matt llegara del trabajo contando estrellas.
Le desperto el sonido de la puerta al cerrarse y ella miro el reloj: medianoche. Aquel turno de tarde se habia alargado demasiado para Matt y sabia que estaria cansado. Bajo las escaleras y camino de puntillas hasta la cocina. Despues le dio un abrazo sorpresa, de esos que a el le solian gustar mucho, pero Matt no estaba para alegrias. Cuando se giro para abrazarla, Zoe vio su cara. Tenia un ojo hinchado y amoratonado, el labio partido y litros de sangre que parecian no parar salian de su nariz.
Zoe habrio muchos los ojos y se tapo la boca para no soltar un grito. El solo la miro con cara cansada y subio las escaleras para, algunos minutos mas tarde desaparecer debajo de las sabanas.
Zoe se quedo en la cocina un rato mas. Hasta que el shock se la hubiera pasado. No hacian falta preguntas ni respuestas para saber quien habia hecho aquello. La piel oscura de Matt nunca habia importado a nadie hasta hacia unos meses atras, pero la cosa habia empeorado y sabia que el no haria nada, por sus ideas pacifistas y morales. Sin embargo, eso a ella no le importaba nada, Zoe cuando queria no tenia morales ni ideales, y podia meterle un par de tortas a cualquiera, pero lo que habia ideado esta vez, iba aun mas lejos. "A Matt no lo toca nadie."
Zoe no durmio aquella noche, y al siguiente dia el maquillaje no pudo con sus ojeras. Tampoco fue la obra en la que mejor actuo, pero estaba contenta consigo misma. Despues de lavar y cuidar a Matt con cuidado para no despertarle, habia llamado a una amiga con la que no habia hablado desde hacia cinco años, pero que siempre habia sido una buena mujer. Y lo mejor de todo, abogada. Cinco horas tardaron, pero prepararon una buena contra aquella bandilla de adolescentes nazis que querian ser aceptados en un grupo mayor para poder pertenecer algo en su vida. Y Zoe a la mañana siguiente solo sabia sonreir.
Eso del racismo me da tanto miedo joder...
ResponderEliminarMe encanta, siempre sabes hacerme sentir dentro de la historia pequeña(L)