6 de marzo de 2011

Querido (ahora) extraño,

Hace mucho que no hablabamos y hoy me apetecia escribirte aunque supiera que no vas a contestar. Sinceramente, y como odio decirlo, (y como odio decir que lo odio), ( y como odio odiar) esperaba que fueras tu el que me escribiera. Me conformaria, creo yo, con un breve resumen de las ultimas nuevas en tu vida, aunque quizas no quisiera sabes las que corresponden a tu corazon. O quizas si, supongo que esa seria tu decision. El caso es que  el otro dia me encontre unas fotos nuestras, ahora me doy cuenta porque muchas historias comienzan asi con fotografias viejas, y sin duda alguna me trajeron recuerdos, algun que otro remordimiento y sentimientos. Sabria que no te quiero si supiera la definicion de lo que querer significa, pero aun asi, no esta mal de vez en cuando dejar a la memoria y a la imaginacion volar un rato juntas. Y bueno, despues de eso, llame a la unica amiga que me ha seguido fiel hasta el infierno al que ahora estoy y le pedi que descubriera algo sobre ti, ya que yo estoy tan hundida en los polvos blancos que no puedo ni levantarme de un sofa que solo huele a maria. Me conto que tienes dos hijas, y una mujer que fue la reina de belleza de su ciudad. Me alegre por ti la verdad, pero tambien me envolvi un poco en mi propia pena. Que mala es la compasion por uno mismo, oye. Pense, tambien, que la vida ha dado tantas vueltas y ha cambiado tanto, que ni siquiera el mejor de los escritores de ficcion lo hubiera imaginado. No se si sabes que estudie en Harvard, despues de todos mis sobresalientes y notas honorificas en el instituto ( eso si que lo llegaste a ver). Mis padres estaban muy orgullosos y venian cada verano a verme. Me hice especialista en psicologia, y criminologia. Se que te sorprendia porque cuando me hacias ver tus peliculas con pistolas y muertos, decia que odiaba la sangre. Lo siguiente que te contare hubo un tiempo en el que me dio verguenza admitirlo pero ya no: tuve un romance con el sheriff del pueblo donde me alojaba cerca de la universidad y ,al mismo tiempo, con mi profesor de biologia en mi primeros años de carrera. Este ultimo resulto acabar con una adiccion de cojones ( a veces una palabra malsonante es necesaria, decia mi padre) a los polvos blancos que le enseñe yo una noche. Era tan santo al principio, y que mal acabo. Murio hace un par de meses y yo tengo un feto de cinco meses metido en mi vientre que no se como va a salir porque toda la mierda que llevo dentra no puede ser buena. El sheriff lo descubrio todo, le arresto, y por supuesto nuestra relacion, si se puede llamar asi, se fue al garete. Volvi a España, esperando algo de apoyo, pero mi hermana tenia un estatus social demasiado alto y no podiamos vernos en publico, asique lo maximo que la veo seguido son quince minutos, pero se preocupa por mi al menos. Y mis padres, avergonzados, me ayudan economicamente como pueden, pero no se puede hacer mucho con un salario de jubilamiento y ni siquiera hay pasta para meterme a rehabilitacion. Que triste, ahora que lo leo. Y vuelve la auto-compasion, narices. Mi amiga me conto que tu vives en Las Rozas y que hasta uno de tus grifos del cuarto de baño es de oro. Supongo que no lo utilizareis mucho, pero no puedo evitar pensar en todos los gramos de polvos de alegria que me sacaria vendiendo eso. Tienes suerte de que no me sepa tu direccion. Ella, tan condenadamente guapa debe ser, que vuestros retoños tienen que ser una monada oye. Y eso que cuando acabamos se suponia que tu eras el que iba a tener el corazon roto para siempre. Lo dicho, la vida a veces se vuelve enemiga, y ahi es cuando todo lo puedes dar por perdido. Pero tu has hecho buenas migas con ella, ya veo.

Saludos,

Yo.

3 comentarios:

  1. las fotos viejas desencadenan demasiadas cosas, para mi gusto

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  2. estoy totalmente de acueeeerdo contigo ;)

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  3. Es tan fácil que los corazones se equivoquen al romperse.

    Mi pequeña(L)

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Cartas en mi buzon rojo.