17 de septiembre de 2011

Últimamente me ha dado por correr. Da igual que llueva, haga frío o calor. Sea de noche o de día. A veces le echo la culpa a mis kilos de más, pero en realidad... No voy rápida como una gacela, pero aun así el viento me da en la cara y yo sonrío. Sonrío porque correr es cómo escaparse de los problemas. Vas pensando y si se te ocurre alguno, corres más rápido y lo pierdes de vista enseguida. Y te ríes porque parece y es taaaan fácil.

2 comentarios:

  1. Que bien lo has descrito:)
    A veces siento lo mismo, otras simplemente corro.
    Te quiero(L)

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  2. Es la mejor sensación del mundo :D:D. Muuuuak.

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Cartas en mi buzon rojo.