24 de enero de 2012

Despiértame ya de esta pesadilla, por favor,
no quiero mirar más a este mundo con rencor.
Si vine a este mundo, tuvo que ser por alguna razón,
y me niego a pensar que fue para sentir desazón
cada día que me levanto, caer más hondo en un interminable llanto.

Despiértame ya de este sueño revuelto, por favor,
que no tengo creencias, ni en un ser místico, ni en el propio amor.
Las nubes en las que solía estar, se rebelaron y formaron tormenta
y un cielo calmado y tranquilo en ellas no se sustenta.

Despiértame y si no, susúrrame que la mar me llama,
que llegaré algún día donde la tempestad  se calma.

1 comentario:

  1. Ehh...
    La calma llega.
    Siempre llega(:
    Y si no susurrate versos bajo la almohada, que esos siempre tranquilizan.
    Muaa (L)

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Cartas en mi buzon rojo.