22 de marzo de 2012

En una habitación oscura, tan solo iluminada por apenas unos rayos de luz artificial que provienen de la lámpara situada en la mesilla, Neithe le escribe a su amiga invisible:
Hola Caitlyn, llevo mucho tiempo sin escribirte...
Tanto, que ni sé como empezar -piensa. Tras algunos minutos de indecisión, decide sólo dejar a sus manos guiar el lápiz, como ha estado haciendo cada vez que se inspira y le da por pintar.
Últimamente, todo va muy mal. Y me siento mala amiga por solo escribirte en estos momentos. No es que solo me acuerde de ti cuando las cosas van hacia abajo, pero en otros momentos no se qué contarte, y no quiero aburrirte con estúpidas cartas insípidas (deberías escribirme tu también, de vez en cuando). Con Matt, pensé que nunca se acabaría, que era amor del que vendían las películas y que todo el mundo negaba, pero he llegado a  un punto en que me doy cuenta que cuesta mantener una relación, que exige esfuerzo, trabajo y dedicación. Sin embargo, también he llegado a la conclusión de que no es fácil dejar de querer, ya que se ha vuelto una rutina y es casi como saltarte una hora de respirar al día. ¿Me entiendes? Todo este  desvarío me esta volviendo loca y no  me deja dormir. A veces sería taaaaaan conveniente meterse en sus pensamientos para saber qué quiere o cómo manejar esto. La vida juega mucho con nosotros ¿sabes? Nos lanza retos, adicciones, malas jugadas y demás cosas sin un manual de instrucciones, que es como estoy acostumbrada yo a afrontar las cosas.
Déja que te confiese algo, no al estilo de cura ni nada, solo contártelo, déjame que me intente expresar, y si no me entiendes, solo ignora esto. A veces me siento..desunida del mundo. Como que no estoy conectada y soy un ser rampante sin destino, solo esperando a ver que pasa. En vez de ser un ser  activo como la mayoría de las personas, me convierto en pasivo. Y me da taaaanto miedo. ¿Imagínate que me vuelvo como mi tía? La admiro pero no quiero volverme loca. Ella, tan idealista, es fuerte, pero yo no podría soportar el peso de la marginación en mis hombros, aunque en cierto modo siento que estoy empezando a serlo. De todas maneras, ¿porqué es tan malo? ¿Porque se valora tan poco la individualidad? Dios,Ser misterioso del universo, Alá, Buda, razón o cómo quieras llamarte, si existes, ven y revélame tus secretos, o tendré que acudir a mi abuelo que me hará perder toda la fe que algún tiempo tuve en ti.

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Cartas en mi buzon rojo.