a la sangre que, bombeada, recorre tu cuerpo.
Hay algo ahí, dentro tuyo, en el tórax.
Te está retorciendo por dentro pero tu debes mantenerte
recta, la compostura, formalidad, nunca puede fallar.
Y ser demasiado sensible te empieza a pasar factura,
porque acabas por encontrarle el lado malo a todo.
No hay nada peor que no ver nada positivo.
Nada.
No sucumbas a ese latido.
ResponderEliminarEncorvate, haz muecas, y emborrachate:)
Te quiero.