Una pared blanca impenetrable. Así veo yo un folio.
Un agujero negro, de los que hay entre galaxias.
Uno que se come todas tus penas, tus alegrías, tus decepciones y manías.
Ojos inocentes. Sonríes.
Pies que se arrastran.
Gestos forzados con manos llenas de pellejos.
Gomina.
Hierros en los dientes.
Infancia, ¿cuándo acabas? ¿cómo escapas sin que nadie se de cuenta?
¿volverás? Me echarás de menos, y lo acabarás haciendo.
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Cartas en mi buzon rojo.