Cambias.
Así, de repente, como si de calzoncillos se tratara.
Y te vas, te alejas. No vuelves.
Te limitas a mantenerte alejado con tu "ella".
"Ella" que puede haber hecho muchas cosas por ti,
pero estoy segura de que no mucho más que yo.
Y cuando miro tu sudadera, tu equipamiento y pienso
en nuestros momentos, en tu casa, en el autobus,
en el parque, en la estación, hablando por teléfono
animándote, queríendote, y acosejandote siempre;
pienso que algo hemos hecho mal.
Que no se si te acuerdas pero yo fui la única que creyó
en ti entonces. Pero, claro, últimamente, con tanta fama,
se te olvidan muchas cosas.Entre ellas estoy YO.
Me olvidas y me pierdes entre otros pensamientos turbios.
Que sí, que no te escuses más, muchos problemas os tiene
todo el mundo. Lo único que cambia es con quien decides
compartirlos y a quién decides acudir.
Y es que, te vuelvo a repetir, estas cambiando. Día a día.
Haces cosas que tu moral nunca te habría permitido,
piensas, actúas como cualquier otro. Y yo, yo habría
puesto la mano en el fuego por ti.
Antes, ahora tú has hecho que todo sea diferente.
Islatriste.
Creo que tenemos que hablar reina :)
ResponderEliminarEstate bien vale?
Yo ya te dije que se trata de rachas y esas cosas...
Así que no te asustes MINIÑA.
Llámame cuando puedas.
(L)