4 de agosto de 2010

Leo se despierta pronto.
Últimamente solo piensa en aprovechar los días,
aunque finalmente no cambie mucho su rutina.
Aun así, es una rutina veraniega.
La mejor de las rutinas.

¿Y qué es lo primero que hace nada más levantarse?
Móvil. LLamada. Rain.
Él, como de costumbre, no coge.
Ahora que no pasa nada más que cariño entre ellos,
no está siempre pendiente del teléfono.
Pero a Leo le da igual. Ya le conoce.
En este último mes, ha descubierto más cosas
que en todo lo que estuvieron juntos.
Lo que hace hablar, y no follar.
Así que quedan todos los días, en la misma esquina.
Ella le lleva a su sitio secreto, a un rincón de la ciudad.
Él, la agrada, la cuenta cosas, le hace los días amenos, la hace reir.
Sus amigos se vuelven a preguntar si pasa algo entre ellos.
Pero Leo sabe muy bien quién le gusta a Rain, y aunque
al principio lloró como nunca lo había  hecho, ahora se siente libre.
Sin tener miedo de hacer daño a nadie.
Y se dan la mano, se tumban juntos, se acarician.
Y nos les hace falta nada más.
A veces, ella apoya su cabeza en su pecho y le abraza,
y entonces desearía tener algo de menos peso,
quizás ser algo más flaca, aunque desaparecieran un poco sus curvas
para que él la pudiera coger en brazos, como a una princesa,
y mimarla cuando tiene días negros.
Leo cuando entra en su habitacion, respira y se encuentra su perfume.
Nunca había tenido tanta ropa suya,
y nunca le habian compuesto una cancion tan bonita como con la
que se despidió él.
Sabía que le echaría de menos.
Mucho.
Antes ni se habría imaginado que iban a estar así,
ni por asomo se le habria ocurrido pasar tarde solas con él.
Pero se habían prometido hablar minimo semanalmente
desde allí la tierra de la " Hambuergueselandia".
No tuvieron que pasar más de un par de horas
desde que se despidieron el último día,
con ese abrazo interminable,
para que ella ya quisiera volverle a ver.

No era amor, era sencillamente cariño, que a veces es aún mejor.
Pero ella ya tenía bien pegado su olor al pulmón.


Isla.

1 comentario:

Cartas en mi buzon rojo.