3 de agosto de 2010

No intentes atraparme, he aprendido a volar.

Él prefiere bocas dulces y momentáneas,
a las chica de las caderas que se mueven como el aire.

Él lo que busca son momentos puntuales
de los que despues olvidarse.

Quiere que sus rizos se enreden en su espalda,
y  comerla a besos sin precauciones.

Y a ella le da igual,
solo se deja llevar,
como espuma que mueve el mar.

No quieres acostumbrarte
a ningun cuerpo de mujer,
a una habitación concreta,
ni a un solo amanecer.

Busca descubrir cada noche,
un nuevo lunar, una nueva cadera,
y un amanecer al mes,
salir solo a caminar.

Un único amanecer que le hace recordar,
que no sabe nisiquiera por dónde caminar,
a dónde tirar.

Así se deja llevar por cualquier chica al azar,
una que no le ate,
que no le mate las ganas de libertad.

Faldas cortas, piernas largas,
sonrisas fáciles y piernas graciles.



ISLa.

1 comentario:

  1. Que bohemia no? :D

    Pues que chico más golfo.. de los que no nos suelen gustar casi nada verdad?

    (L)

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Cartas en mi buzon rojo.